La Imagen
La Imagen de la Caridad
Esta imagen es una piedad napolitana de principios del siglo XVIII de gran belleza. La escultura llegó a la ciudad de Cartagena el 7 de abril de 1723 en un navío llamado Nuestra Señora de Gracia y Pequeño Fénix, procedente de Nápoles y tras haber sufrido un furioso temporal. Los marineros del barco decían por la ciudad que si la embarcación no zozobró, fue por milagro de la Virgen que llevaban a bordo
La imagen fue enviada desde Nápoles por un militar llamado Francisco de Irsino, que previamente ya había regalado dos frontales para el culto de la capilla del Hospital.
El día 17 de ese año fue desembarcada la Santísima imagen y, en unas modestas andas, llevada a hombros por los embaladores del muelle. Hizo profesionalmente su entrada triunfal en Cartagena y fue colocada con gran solemnidad en su excelso trono del Hospital de Caridad y desde aquel día, la prodigiosa imagen de Nuestra Señora de los Dolores se adueño de los corazones de los cartageneros.
La fiesta de esta milagrosa Virgen, Patrona de Cartagena, que se celebra todos los años el Viernes de Dolores, es día festivo, e inevitablemente, la fiesta religiosa más importante y popular de cuantas se hicieron en lejanos tiempos y se hacen en la actualidad.
En cuanto a la autoría de la talla, el académico de la Real Academia de Bellas Artes De San Fernando, D. José Cristanto López Jiménez, publicó un artículo en el diario El Noticiero de Cartagena el 1 de abril de 1966, donde bien documentadamente la atribuía al escultor napolitano, aunque nacido en Venecia, Giacomo Colombo.
Otros investigadores manifiestan que las imágenes de tan profunda atracción popular no están exentas de leyendas. En el caso de nuestra Virgen de la Caridad, aumenta su misterio la ausencia de datos precisos de su autoría.
Durante la guerra civil, la imagen estuvo en peligro de ser destruida, como desgraciadamente ocurrió con mucho del patrimonio procesionista de Cartagena que no tuvo la misma suerte.
El 25 de julio de 1936, cuando un grupo fue a saquear la Basílica y destruir la talla y otro patrimonio del templo, varias prostitutas del vecino barrio del Molinete, a la cabeza de las cuales iba Caridad Pacheco Sánchez, más conocida como Caridad la Negra, se enfrentaron a los milicianos consiguiendo que, finalmente, no llevaran a cabo el asalto y destrozo del templo y la imagen.
En recuerdo y como agradecimiento a esa hazaña, la cara de Caridad la Negra aparece en una María Magdalena que podemos ver en una de las hornacinas del templo.
